Nuestro trayecto desde Xian a Shanghai lo realizamos en lo llamado hard bed, es decir “cama dura”, después de la experiencia de 14 horas sentados, decidimos pagar un poco más y poder ir en cama. Viajar en tren es una gran experiencia y sirve para conocer a fondo las clases sociales, puedes observar habitaciones privadas, con colchas doradas, y un jarron con flores en el cuarto, después estan las literas comunes, donde viajabamos nosotros, literas de tres en tres, con diferentes precios, siendo más asequibles las de arriba, son más incomodas porque tienen menos espacio y solo puedes ir tumbado, pero por lo menos no tienes que soportar el olor de los zapatos de todos si te acuestas en la cama de abajo. Si continuas cruzando vagones, te encuentras los asientos, (donde viajamos la vez anterior) y por ultimo está la gente que viaja de pie, son los tickets más barato pero es inconcebible, os imaginais viajar 22 horas de pie?????
Y nada nuestro viaje constó de dormir montones de horas (por mi parte, porque total si estas tumbado al final vuelves a caer dormido de nuevo) y por parte de Ixai relacionarse con los autoctonos jejeje. Siempre habíamos tenido la idea de que los chinos comen muy sano, desde que estamos embarcados en esta aventura nos hemos dado cuenta de que esto ya no es así, antiguamente supongo que las verduras cogidas del campo se echaban en las sopas, etc. Hoy en dia comen todo el día sopas de bote, las verduras vienen en unas bolsitas deshidratadas que vierten en el bote, etc… y es alucinante desayunan sopas, comen sopa y cenan la misma sopa!!!! Nosotros hemos caído ya en las manos del gran Mcdonal´s y es que tanta sopa nos cansa un poco…
Las hamburguesas del mcdonal estan igual que las de España, lo unico con precios irrisorios, un menú grande big mac, con cocacola y patatas cuesta un euro y medio jajaja, como para volverse adicto!!
Continuando con nuestro viaje en tren, al igual que la otra vez, las azafatas barren constantemente y friegan (sin agua) el suelo.
Son bastante estrictas, a las 10 de la noche se apagan las luces y cierran una a una las cortinas de todo el tren, y a las 5 de la mañana musicote bakalaero chino y a despertar tol mundo!
Y bueno para terminar como anécdota, es que había restaurante en el tren pero solo para los “pijos”, Ixai y yo que cruzabamos constanmente para relacionarse con los de todas las clases sociales, siempre intentabamos sacarles fotos a los del restaurante y nunca se dejaban, parecian muy enfadados, pero una de las veces que pasamos, entre gestos, le pidieron a Ixai que le echara un pulso al jefe de los camareros, jajaja, y ahí que nos pusimos, uno tras otro fueron pasando los camareros a batirse con Ixai, quiza por llevar el pendiente en la nariz le vieron un rival fuerte como un torooo!!
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